Demanda de divorcio

¿En qué consiste una demanda de divorcio?

Cuando decidimos poner fin a nuestro matrimonio debemos realizar una serie de trámites para hacerlo efectivo. Este proceso recibe el nombre de demanda de divorcio, y puede tramitarse de forma contenciosa o bien de mutuo acuerdo. En este artículo vamos a conocer las diferencias entre ambas vías.

Qué es una demanda de divorcio y cuáles son sus requisitos

Contraer matrimonio es una decisión que cambia muchos aspectos de nuestra vida. Por eso, aunque resulte incómodo y no se nos suela pasar por la cabeza, es conveniente tratar ciertos temas, como la separación de bienes o un posible pacto en el caso de producirse una demanda de divorcio. Estos acuerdos pueden ahorrarnos muchos problemas y dolores de cabeza en el futuro.

La demanda de divorcio es la solicitud que debemos presentar cuando queremos finalizar nuestro matrimonio. Para ello necesitaremos de un abogado y de un procurador. En cuanto al proceso, podemos optar por la vía amistosa, con una demanda de divorcio de mutuo acuerdo, o bien, por otro más largo, el contencioso.

En la actualidad, y de acuerdo con el Código Civil, ya no es necesario que aleguemos una causa para que el matrimonio pueda disolverse. Sin embargo, sí que hay otro requisito: que hayan transcurrido como mínimo tres meses desde que se produjo la celebración del mismo.

Este requisito no es obligatorio cuando existe un riesgo para la integridad moral, física o para la vida de alguno de los cónyuges o de los hijos que estos hayan tenido, tanto dentro de ese matrimonio como fuera. En estos casos, la demanda de divorcio podrá tramitarse en cualquier momento.

Qué debe incluir la demanda de divorcio

La solicitud de una demanda de divorcio se ha simplificado en gran medida al no tener que incluir causas. Esta consta de tres partes: los hechos, los fundamentos de derecho y aquello que solicitamos.

En el primer apartado, el de los hechos, debemos exponer información relevante con respecto al matrimonio. Son la fecha en que se produjo aquel, la existencia o no de hijos, el régimen económico matrimonial y el domicilio familiar.

Los fundamentos de derecho consisten en exponer cuáles son los artículos del Código Civil que constituyen las pretensiones de las partes. Algunos ejemplos son la custodia y la guardia o el importe de la manutención de los hijos.

Por último, el apartado de la súplica es la solicitud de peticiones que hace al juzgado la parte demandante. Además de esto, en función si se trata de una demanda de divorcio de mutuo acuerdo o contencioso, habrá que incluir otros documentos.

Demanda de divorcio de mutuo acuerdo

La vía del mutuo acuerdo se sigue cuando el matrimonio finaliza de manera amistosa. En esta opción los trámites son más rápidos y más sencillos, lo que facilita el proceso. Además, nos ahorramos el poder perjudicar a los hijos, que son quienes peor llevan esta situación.

Los datos que figuran en este documento serán los nombres completos de los cónyuges, la fecha en que se contrajo matrimonio y el lugar. También la información relativa a los hijos; sus nombres y las fechas de nacimiento. Por último, la voluntad de solicitar la demanda de divorcio y una copia firmada del Convenio Regulador.

Este Convenio se realiza con un abogado y un mediador, preferiblemente especializados en Derecho de Familia. Ambos cónyuges deberán solicitar sus servicios para redactar en común un pacto. En este quedarán reflejados los detalles de la custodia, el régimen de visitas para el cónyuge que no posee la custodia y la pensión de los alimentos o la compensatoria. También otros referentes al reparto de los bienes o las posibles deudas que existan.

Un juez será el encargado de admitir la demanda, y el Ministerio Fiscal quien revisará el Convenio que va adjunto. El función de la opinión de este último, el juez decidirá y dictará una sentencia con el Convenio.

En esta vía, la demanda de divorcio es presentada por ambos cónyuges o bien por uno de ellos con el consentimiento del otro. Debemos entregarla en el Juzgado que corresponda al domicilio conyugal o al actual de alguno de los cónyuges.

Demanda de divorcio contencioso

Cuando utilizamos la vía del contencioso, la parte que presenta la demanda de divorcio es la que solicita las medidas. Esto es, se presentan a una autoridad judicial las medidas que se desea que se fijen una vez se haya disuelto el matrimonio.

Los aspectos que se incluyen en este Convenio Regulador son los mismos que en la opción anterior. La diferencia es que no existe un acuerdo entre las partes, sino que cada una tendrá sus propias demandas y será el juez quien deba tomar la decisión final.

Primero, uno de los cónyuges realiza la demanda de divorcio inicial y la otra parte es la que contesta a la misma. Siempre por medio de un abogado y un procurador. Por tanto, en esta vía existen dos demandas, mientras que cuando hay mutuo acuerdo, solo se presenta una.

Es por este motivo que esta opción es más lenta y problemática. Cada uno de los cónyuges habrá estipulado unas medidas determinadas que pueden ser contradictorias. Así, llegar a un acuerdo con el que ambos estén conformes requiere de tiempo.

Una vez que hemos presentado la demanda, en esta vía el juez citará a las dos partes para una vista oral. En la misma podrá solicitarse la realización de las pruebas que se consideren pertinentes, por medio de psicólogos, peritos e incluso testigos. Finalmente, el juez dictará una sentencia basándose en dichas pruebas  y contando con la opinión del Ministerio Fiscal.

Si queremos tramitar una demanda de divorcio, se recomienda, mientras sea posible, intentar llegar al mutuo acuerdo entre las partes. Además de nuestros intereses, debemos valorar las repercusiones que este proceso tiene en los hijos. Con la ayuda de abogados expertos en Derecho de Familia tomaremos las decisiones correctas.

 

El divorcio en España en 2018

El divorcio en España en 2018, interpretando la Ley

En este artículo abordaremos todos los temas relacionados con el divorcio en España en 2018. Te contaremos cómo divorciarse en España, cuánto cuesta un divorcio, cómo es la Ley de divorcio en España y cuál es el porcentaje de separaciones que cada año se dan en nuestro país. Unos datos que no tienen desperdicio, por lo que si te tienes pensado separar, esto te interesa.

Cómo divorciarse en España

Más parejas de las que imaginas pasan por este tedioso y delicado momento al menos una vez en la vida. Por lo que en este artículo analizaremos cómo divorciarse en España, para que sepas cómo funciona todo el proceso.

Para poder divorciarse en España de forma legal, es necesario que pasen al menos 3 meses desde el momento del matrimonio. De no ser así, no se podrán iniciar los trámites de la separación por vía civil, por lo que habría que esperar a que se cumplieran los tres meses.

Si se cumple con el anterior requisito, es el momento de analizar los dos tipos de divorcio que existen: divorcio de mutuo acuerdo y divorcio contencioso. En el primer caso, ambos cónyuges están de acuerdo, por lo que la separación se hará por las buenas. Sin embargo, en el segundo caso, todo es más complejo, debido a que se da cuando solo uno de los cónyuges quiere el divorcio. También es importante mencionar que el divorcio de mutuo acuerdo es mucho más económico, dado que es mucho más rápido.

Lo siguiente, será reunir toda la documentación necesaria para formalizar el trámite del divorcio. Es la siguiente:

  • Certificado de matrimonio
  • Certificado de nacimiento de los hijos (si los hay)
  • Propuesta de convenio regulador entre las partes (en los divorcios de mutuo acuerdo)
  • Documento que confirme la situación patrimonial

En este apartado es importante destacar la importancia de la propuesta de convenio regulador entre las partes. En este documento se especifican todas y cada una de las consecuencias de la separación: reparto de bienes, uso de la vivienda, relaciones con los hijos, posible pensión, etc. No obstante, esta propuesta solo se lleva a cabo si el divorcio es de mutuo acuerdo.

En el caso de que se produzca un divorcio contencioso, no es necesario realizar dicha propuesta.

¿Qué consecuencias tiene un divorcio?

En el caso de España, un divorcio implica una pérdida de los derechos sucesorios entre los cónyuges. Es decir, se pierde todo derecho a una posible pensión de viudedad u otras obligaciones del matrimonio. No obstante, se sigue manteniendo la relación con los hijos si los hubiera.

¿Se necesita contratar un abogado?

En el caso de que estés pensando en iniciar un trámite de divorcio en España, es importante que cuentes con un abogado/a especialista en este tipo de trámites. Sobre todo en los casos de divorcio contencioso. Para que resuelva todas tus dudas y te asesore en todo momento, y así asegurarte de que estás haciendo lo correcto.

¿Es necesario esperar siempre 3 meses para separarse o hay excepciones?

En ciertos casos en los que se acredite riesgo para la vida, libertad, integridad moral, física… no se tendrá en cuenta dicho plazo. Son casos en los que la vida de uno de los miembros se encuentra en “peligro” o directamente supone un riesgo, por lo que no se tendrán en cuenta los 3 meses de matrimonio.

Cuánto cuesta un divorcio en España

Tras haber respondido a la pregunta de cómo divorciarse en España, es importante conocer el precio. Porque no es gratis divorciarse.

Un divorcio de mutuo acuerdo puede costar entre 400 y 900 euros (dependiendo del abogado que contrates). Y si a eso le sumas los gastos del procurador (100 o 200 euros), podría irse hasta los 1.100 euros. No obstante, podemos decir que tirando por lo alto el precio de un divorcio por mutuo acuerdo ronda los 1.000 euros.

Pero ojo, porque en el caso de que se trate de un divorcio contencioso, son palabras mayores, debido a que el precio crece paulatinamente. En estos casos los abogados suelen cobrar entre los 800 y los 1.600 euros, mientras que el procurador rondará los 200 y 400 euros. No obstante, el precio no termina aquí, porque puede llegar a los 15.000 euros si la pareja tiene una empresa en común o muchos bienes.

Así que podemos decir que el precio de un divorcio contencioso es, al menos, el doble respecto a un divorcio en el que ambas partes están de acuerdo.

Ley de divorcio en España

En España tenemos una ley de divorcio que se remonta al año 1981. No obstante, en el año 2005 se produjo la primera y la única reforma, correspondiendose con la nueva Ley 15/2005 del 8 de julio. Y por el momento no se prevé la llegada de una nueva reforma.

Porcentaje de divorcios en España

Un dato que es importante destacar sobre nuestro país, es que es uno de los países con el porcentaje de divorcios más altos. Es más, en el año 2016 abría los periódicos un titular muy interesante que afirmaba que “en España se producen casi siete rupturas por cada diez matrimonios”. Es un número muy alto de separaciones.

Y por si fuera poco, España es el segundo país en Europa con mayor tasa de divorcios. Es un dato que tiene mucho que ver con la cultura de nuestro país, la independencia económica, etc.

Además, los trámites para realizar la separación de forma judicial son sencillos, por lo que cualquier persona que se lo proponga puede iniciar el proceso de divorcio sin que suponga un verdadero quebradero de cabeza. Es más, es un momento duro que cada vez más personas deciden afrontar antes de vivir de forma infeliz.

Es importante conocer todos los requisitos y papeleos necesarios para solicitar el divorcio en España en 2018. Por lo que en este artículo esperamos haber respondido a tus dudas y preguntas sobre el divorcio en nuestro país. Si podemos ayudarnos en algo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Te asesoraremos sin compromiso.

División de la cosa común

División de la cosa común en un divorcio o una herencia

La “división de la cosa común” surge tras un divorcio, una herencia o acciones similares, en el momento en el que alguno de los propietarios de un inmueble deciden que dicho inmueble deje de tener una copropiedad en común.

En el artículo 400 del Código Civil se dice que: “Ningún copropietario estará obligado a permanecer en la comunidad. Cada uno de ellos podrá pedir en cualquier tiempo que se divida la cosa común“. Es decir, que cualquiera de ambas partes podrá ejecutar la división siempre que lo considere necesario. Claro que, para que se aplique, la cosa común debe ser indivisible, como por ejemplo, la copropiedad de los inmuebles.

Son muchas las razones por las que una persona se plantea ejecutar la acción de “división de cosa común”. En la mayoría de las veces, estás relacionado con temas económicos o personales. Por lo que en este artículo intentaremos responder a todas tus dudas sobre esta acción.

División de la cosa común: toda la información

¿Cómo se lleva a cabo la acción de división de cosa común? Uno de los propietarios deberá notificarlo. En el caso de que ambos estén de acuerdo en disolver dicha copropiedad, no habrá ningún tipo de problema. En estos casos, lo habitual es poner la propiedad a la venta y esperar hasta que aparezca un comprador. En ese momento, se reparten los beneficios y problema solucionado. Sin embargo, también podría pasar a ser de uno de los copropietarios abonando la mitad correspondiente.

No obstante, en la mayoría de los casos no resulta tan sencillo. Lo habitual, es que los copropietarios no lleguen a un consenso. Es decir, que uno quiera vender y que el otro se niegue rotundamente. Por ello, lo que se llevaría a cabo para todo inmueble antes del 15 de octubre de 2015 sería lo que se conoce como juicio ordinario. Si no hay acuerdo, se aplicará el artículo 404 del Código Civil que establece que “Cuando la cosa fuere esencialmente indivisible, y los condueños no convinieren en que se adjudique a uno de ellos indemnizando a los demás, se venderá y repartirá su precio”.

El procedimiento habitual era llegar a la subasta judicial y aplicar seguidamente los artículos 670 y ss de la LEC. Sin embargo, el 15 de octubre de 2015 entró en vigor la nueva Ley 15/2015 de 2 de julio con la Ley de Jurisdicción Voluntaria. Por lo que a partir de ese momento se puede solicitar la subasta de un inmueble.

No obstante, el procedimiento de subasta judicial de inmuebles no es algo que trataremos en este artículo. Pero sí hablaremos de los procesos declarativos existentes y que son métodos rápidos y sencillos que ayudarán a solventar este inconveniente lo antes posible.

Procedimiento división cosa común

¿Cómo interponer un procedimiento de división de cosa común? Dicho procedimiento sigue las reglas del juicio declarativo, en base al precio del bien inmueble que se quiere dividir para su disolución.

Por lo tanto, dicha acción de división de cosa común se llevará a cabo con el objetivo de que se produzca el cese la copropiedad (siempre y cuando dicho bien posea varios titulares en proindiviso). Así que para deshacerse de la copropiedad, habrá que interponer dicho procedimiento de división de la cosa común.

Para ello, existen 2 procesos declarativos para llevar a cabo la división judicial (actio communi dividundo): juicio verbal y juicio ordinario.

  • Juicio Verbal: se lleva a cabo cuando la cuantía del procedimiento no supera los 6.000 euros. Dato recogido en el artículo 250.2 LEC.
  • Juicio Ordinario: sucede cuando el procedimiento supera los 6.000 euros. Además de “aquellas cuyo interés económico resulte imposible de calcular, ni siquiera de modo relativo” – como establece el artículo 249.2 LEC.

Dicho procedimiento de división de cosa común se ejecuta por razón de la cuantía. Es decir, la cantidad de base son los 6.000 euros, por lo que siempre y cuando el bien no supere dicha cantidad bastará con realizar un juicio verbal.

Por tanto, la siguiente cuestión será calcular el valor del bien. El artículo 251 de la Ley de enjuiciamiento civil establece que se tomará el valor que tenía al tiempo de ponerse dicha demanda, en base a los precios existentes en el mercado. Por lo que para ello, habrá que recurrir a las valoraciones oficiales de los bienes litigiosos, siendo el mínimo valor posible el que aparece reflejado en el catastro. Por menos de este valor no se venderá, aunque existan las “prisas”.

Así que en lo que al dinero respecta no deberás de preocuparte, claro que si se vende con urgencia sí podría conseguirse un valor inferior al que realmente vale la propiedad, por lo que siempre se recomienda esperar y obtener un precio justo. No obstante, ya depende de ambas partes y de la situación en cuestión.

Así que como puedes ver, la división de cosa común demanda no es demasiado compleja porque depende totalmente de la cuantía. Por lo que la disolución del proindiviso no es un procedimiento tan complejo como pueda parecer a las primeras de cambio. No obstante, siempre es fundamental recibir el asesoramiento de un abogado o profesional cualificado que informe del estado actual y de las opciones disponibles para vender proindiviso con éxito.

Por lo que toda esta información sobre la división de cosa común te será de ayuda si en algún momento de tu vida necesitas vender un bien que tienes en copropiedad con otra persona. Porque al menos ahora ya sabes que es posible, que efectivamente se puede ejecutar su venta y separación si una de las partes así lo considera. Además, es uno de los procedimientos más habituales.

Esperamos que esta información sobre la división de cosa común te sea de ayuda. Como te decimos, es un procedimiento más habitual de lo que parece sobre todo en herencias o separaciones, dado que son acciones judiciales en las que alguna de las partes podría estar interesada en vender, en dividir el bien inmueble.

No dudes en ponerte en contacto con nosotros por si podemos ayudarte en algo más. Recuerda que es una de nuestras especialidades y podremos asesorarte sin ningún tipo de compromiso. Te esperamos.

 

Repartir una herencia en vida

Ventajas de repartir una herencia en vida

En los últimos años, el hecho de repartir una herencia en vida se ha convertido en una práctica habitual. Sin embargo, si te lo estás planteando, es normal que tengas dudas y quieras recibir asesoramiento. Desde nuestro despacho de abogados estaremos encantados de asesorarte puesto que estamos especializados en herencias y sucesiones.

¿Pero por qué cada vez más personas deciden repartir una herencia en vida? ¿Qué ventajas y consecuencias tiene? ¿Acaso presenta algún riesgo? Te lo contamos todo en el siguiente artículo:

Repartir herencia en vida: ventajas

La donación en vida o pacto sucesorio, cuenta con una serie de ventajas. Por un lado es posible dinamizar el patrimonio, por lo que los padres podrán pasar sus propiedades a hijos para que las pongas en valor de inmediato, sin esperar a su fallecimiento. Así mismo, también aporta más libertades al testador al momento de distribuir los bienes como quiera y en base a las necesidades de los herederos.

Es un hecho que las donaciones en vida siguen en aumento. La explicación es clara, y es que las personas tienen miedo a que el actual régimen fiscal cambie y que con el paso del tiempo sea todavía más caro heredar. Eso podría ser un problema para muchas personas, que podrían verse obligadas a rechazar la herencia por no tener dinero suficiente para recibirla.

En los últimos años hemos visto cómo han aumentado por un lado los pactos sucesorios y por el otro, las renuncias de las herencias. En momento de crisis, estas renuncias siempre fueron mayor, pero si se aumentan los impuestos de sucesiones o hay tantas diferencias de unas comunidades a otras, las personas deben buscar una salida. Y es esta de la que te hablamos, dejar la herencia en vida.

¿Qué diferencia hay entre repartir una herencia en vida o dejar una herencia?

Todo es más rápido. Los padres podrán dejar a los hijos (o a quienes quieran) su patrimonio. Por ejemplo, pueden realizar una donación de dinero según consideren o cambiar la titularidad de sus casas en base a lo que tengan pensado. De esta manera, no tendrán que crear un testamento ni hacer que los hijos se enfrenten a impuestos tan altos que podrían no poder afrontar. Lo cual dejaría la casa de los padres en manos de un tercero.

Es importante destacar, que al poder repartir una herencia en vida, los padres podrán hacer lo que quieran con sus bienes. Por ejemplo, al hacer un testamento como tal, no se puede desheredar a ningún hijo. Mientras que si se hace un reparto de bienes en vida, podrán recibirlos quienes los padres consideren.

De esta manera, los hijos tendrán que hacer frente a menos gastos o incluso podrán abonarlos los padres en vida. Como por ejemplo, el coste de hacer el cambio de titularidad de las propiedades o las donaciones de dinero.

Como hemos visto, dejar una herencia en vida tiene muchas ventajas en lo que a impuestos se refiere. Sin embargo, en el momento en el que se realiza una donación, hay que tener en claro que no es algo gratis.

¿Donar es gratis?

Una donación es un contrato en el que una persona le cede a otra parte de su patrimonio para beneficiarla. Pero no  sale gratis. Se encuentran incluidas dentro del impuesto de sucesiones y donaciones. Es decir, si los padres le dan dinero o le ceden un terreno, vivienda u otro bien a los hijos, tendrán que pagar por el impuesto de donaciones. Y aunque las donaciones no tributan en la declaración de la renta, sí lo hacen en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

Aunque se entiende que es un regalo, deberá computar como aumento patrimonial. Por tanto, el importe a pagar dependerá de la cantidad y el tipo de donación. Es decir, puede ir desde el 7,65% hasta el 34%. Y se liquida en el lugar de residencia de la persona que recibe el dinero.

¿Hay que pagar por recibir una herencia en vida?

Tanto la herencia como la donación de una vivienda tiene un valor. Y sobre ese valor deberá realizarse la liquidación del impuesto correspondiente, ya sea sucesiones o donaciones. No se puede donar una vivienda gratis. Ni tampoco se puede vender a un hijo por un euro (por ejemplo), porque estos precios harían saltar las alarmas de Hacienda. ¿Y qué ocurriría en este caso? Si no se pagan los impuestos correspondientes, podría producirse una importante sanción económica.

Como te decimos, no se puede vender por un euro porque toda vivienda tiene un valor mínimo a efectos fiscales. Es ahí dónde se calculan los impuestos a pagar, como IRPF, plusvalía municipal, sucesión o donación.

¿A todas las personas les beneficia lo mismo?

No. Depende del porcentaje de impuestos que se barajen en la comunidad autónoma en cuestión. Por ejemplo, hay comunidades como Galicia donde ha bajado dicho impuesto y recibir una herencia es más barato que en otras comunidades, dónde es totalmente prohibitivo. Por lo que dependiendo de la comunidad autónoma en la que vivas, podría salirte mejor una cosa u otra.

La importancia de hacer bien las cosas

Es fundamental dejar todo bien hecho y atado. Por ejemplo, si quieres tu hijo reciba tu casa en vida para que luego no se enfrente a la herencia que no sabes si podrá pagar, tendrás que poner alguna cláusula para asegurarte de que pase lo que pase no te pueda echar de ella.

Cada vez es más habitual ver como muchos padres le dejan la casa a sus hijos en vida, pero con la condición de que puedan seguir viviendo en ella hasta el momento de su fallecimiento. Puede parecer “desconfiado”, pero es mejor dejarlo todo estipulado por escrito y bien cerrado.

Por tanto, si estás pensando en repartir una herencia en vida para que tus hijos no tengan que preocuparse de nada más el día de mañana, puedes contactar con nosotros que te asesoraremos sin compromiso. Ya ves que cuenta con ventajas importantes, sin embargo, es importante que añadas todas las cláusulas que quieras para asegurarte de que pase lo que pase, nadie te podrá echar de tu propia casa.

 

 

 

Mitos, mentiras y verdades sobre el impuesto de sucesiones

 Mentiras y verdades sobre el impuesto de sucesiones

En este artículo queremos hablarte de los mitos, mentiras y verdades que giran en torno al impuesto de sucesiones. Es normal que tengas muchas dudas y preguntas, pero queremos ayudarte a resolverlas.

Desde fuera el impuesto sobre sucesiones se ve como una doble imposición. Porque pagas por unos bienes por los que tus padres ya han tributado en vida, y es como pagar dos veces por lo mismo. De ahí a que esté generando tanta polémica, por no hablar de la diferencia de precio entre comunidades autónomas. E incluso, de la cantidad de personas que tienen que renunciar a una herencia debido a la falta de liquidez para hacer frente al impuesto.

¿Qué hay de verdad en que es una doble tributación?

Buena parte de los contribuyentes lo ven como que se paga dos veces. Sin embargo, estos partidarios de suprimir dicho impuesto, argumentan que se trata de una figura fiscal anacrónica que ya ha desaparecido en muchos países. Aunque no es del todo cierto. Sí es verdad que ha perdido importancia en muchos países de la Unión Europea. En países de la UE como Italia o Portugal la recaudación no llega ni al 0,1 % del PIB. A diferencia del 0,3 % de España. Sin embargo, Francia se dispara al 0,6 % y Bélgica al 0,7 %.

¿Qué hay de cierto en que cada año 40.000 andaluces se empadronan en Madrid para no pagar el impuesto de sucesiones?

Esto lo conocemos como éxodo central. Es un dato que ha repetido el PP de Andalucía en su campaña para reclamar su derogación sobre los gobiernos autonómicos. El propio Juanma Moreno había explicado que en Madrid se bonifica dicho impuesto al 99% y que recauda más que Andalucía.

En el caso de Madrid, se bonifica el 99% del impuesto para herencias y donaciones entre familiares directos. En Andalucía solo para los legados que superan los 250.000 euros. Por eso no es creíble que cada año se empadronen 40.000 andaluces cada año en Madrid para evitar dicho impuesto. Los datos del INE señalan que en 2015, 12.588 andaluces fueron de Andalucía a Madrid y 8.103 personas hicieron el camino contrario. Es más, se estima que estos cambios han sido por temas de trabajo o familia, antes que fiscales.

Además, es importante tener en cuenta que en las herencias se aplica la legislación de la comunidad autónoma en la que el difunto ha vivido más tiempo en los últimos 5 años. Así que la teoría de que muchos andaluces se van a vivir a Madrid para pagar menos de impuesto de sucesiones, carece de gran sentido.

La renuncia de herencias, ¿cuál es el verdadero motivo?

Muchos partidarios de suprimir el impuesto de sucesiones afirman que esta figura fiscal es la culpable de que en los últimos años se hayan incrementado las renuncias de herencias. Es decir, si fuera más barato el impuesto de sucesiones, más personas podrían acceder a los bienes de sus padres.

En cuanto a los datos, la estadística llevada a cabo por el Consejo General del Notariado es clara. Afirma que durante el año 2016, de las 384.633 herencias que se tramitaron en España, 38.791 fueron rechazadas. Esto es un 10%. Lo que asusta, es que el número se haya triplicado desde el año 2017.

Sin embargo, el impuesto en sí no parece un motivo de peso para que las personas rechacen más herencias. ¿Por qué? Porque por el año 2017, en gran parte de las comunidades el impuesto era más elevado que hoy y los sueldos más bajos. Por lo que la razón puede deberse a la crisis inmobiliaria.

El PP de Andalucía y de Asturias afirman, que en sus comunidades de producen más renuncias de herencias. En el año 2016 se rechazaron un 16% en Asturias. Un dato curioso nos viene desde Aragón, que a pesar de tener un impuesto de sucesiones alto, solo registró un 7 % de rechazos.

Agravios entre comunidades autónomas

La diferencia del impuesto de sucesiones de una comunidad a otra ha generado mucho debate y mucha polémica en los últimos años. Incluso en la TV hemos visto muchos casos mediáticos o virales. Recordamos el de Clavelina, una mujer asturiana que se convirtió en la voz de muchas personas. Ella recibió una herencia de 300.000 euros y tuvo que abonar 80.000 euros. Sin embargo, afirmó que si viviera en Madrid, solo tendría que haber pagado 800 euros. Denunció por tanto, que es injusto que los asturianos fueran “ciudadanos de segunda”.

Este agravio se produce en función de si rige la ley autonómica o estatal. Porque lo cierto, es que morir en una comunidad u otra puede ocasionar que el heredero pague muchísimo menos. Hablamos de unas diferencias que cueste creer que existen, pero es así como está fijado en la actualidad.

Otro ejemplo, en esta ocasión nos llega por parte de la REAF. Afirma que una herencia de 800.000 euros supone pagar 164.000 euros en Andalucía, 1.600 euros en Madrid y menos de 135 euros en Canarias.

En el caso de Avelina, cuyo hermano falleció fuera de España, no se aplica una normativa autonómica sino estatal. Es decir, en ese caso la contribuyente paga lo mismo viva en una autonomía u otra. Por eso es importante tenerlo en cuenta.

Es más, la propia Comisión Europea le ha dado un toque a España para modificar la normativa sobre el impuesto de sucesiones y donaciones. De esta manera los no residentes se podrán beneficiar de las bonificaciones autonómicas. Sin embargo, dicho cambio solo ha afectado a los Europeos (por ahora).

¿Qué hay de cierto en que Madrid sea la comunidad que más recaude?

Este dato fue repetido por el líder del PP andaluz. Afirmó que Madrid tiene bonificado el 99% logrando más ingresos que ninguna otra comunidad. Pero la Agencia Tributaria refleja otros datos. Entre enero y octubre de este mismo año, Madrid ingresó un 40% más alcanzando los 461 millones, respecto a los 386 de Andalucía. Sí es cierto que recaude más respecto Andalucía. Sin embargo, en los últimos años Cataluña es la comunidad que más ha ingresado por dicho impuesto de sucesiones, 392 millones anuales (de media).