Diferencia entre separación y divorcio según la legislación española

Diferencia entre separación y divorcio

La diferencia entre separación y divorcio, así como sus consecuencias legales, puede ser difícil de comprender para quienes no son expertos en derecho. Quizás las diferencias más notorias entre la separación y el divorcio sean en el ámbito legal y las implicaciones de cada una de ellas. En este artículo veremos cuáles son las implicaciones legales de cada una de estas medidas que terminan con la convivencia en pareja.

Diferencia entre separación y divorcio corazones rotos

Son muchas las personas que alguna vez en su vida se han enfrentado al trauma que supone, tanto para ellos, como para los niños -en el caso de haberlos-, una separación o divorcio. Aunque son términos que muchas personas utilizan como sinónimos, a efectos legales no existe parecido entre ambos. Tienen una parte en común pero también otra bien distinta.

Cuál es la diferencia entre separación y divorcio según la legislación española

En España, el código civil contempla ambos conceptos. En cuanto a la separación, el hecho de no convivir con la pareja no tiene efectos legales. A menos que se declare la separación y se obtenga una sentencia del juez. Los efectos legales que tiene la separación son varios.

Diferencias entre separación de hecho y separación judicial

Pero en lo que respecta a separación, es importante tener distinguir separación de hecho de separación judicial. Estos términos no tienen el mismo significado. Es importante diferenciar entre ambas situaciones.

En ambos casos, la separación de la pareja se relaciona con la ruptura de la convivencia. Pero estas son las diferencias exactas:

  • Separación judicial: es la establecida mediante una sentencia judicial (por lo que implica más efectos jurídicos de la separación de hecho). Como por ejemplo, la liquidación del régimen económico, pensiones, custodias, etc. Todo es dictado por el juez.
  • Separación de hecho: se refiere a la separación en sí, como puede ser la ruptura temporal de la pareja. Por ejemplo: que la pareja decida darse un tiempo y dejen de vivir juntos bajo el mismo domicilio. Lo que no quita que el matrimonio se vaya a romper. Las separaciones de hecho normalmente son separaciones temporales.

Como has podido apreciar, en la separación judicial las cosas se ponen más serias. Implica un mayor número a efectos jurídicos, es prácticamente un divorcio, aunque no es exactamente lo mismo a efectos legales. Porque si estás separado de manera judicial, no podrás casarte con otra persona a no ser que te divorcies. Pero a modo de curiosidad, en países como España o Chile, la separación de hecho puede ser causa suficiente para poder solicitar la declaración de divorcio.

Es importante que entiendas bien la diferencia entre estos 3 términos. Porque aunque en el día a día los contemplemos como que son lo mismo, no lo son en absolutos a efectos legales. Existen muchas diferencias entre ellos como ya habrás visto y todavía verás a lo largo del artículo.

Diferencia entre separación y divorcio, manos separadas

Por ejemplo, una separación legal implica la separación de los bienes adquiridos durante el matrimonio, bien sea los adquiridos en conjunto como los de índole personal. Si hay niños menores de edad, entonces es necesario presentar un acuerdo sobre la custodia y cuidado de los hijos. Con esta separación legal, nos referimos a la separación judicial.

Ahora bien, la separación implica que ambos cónyuges siguen siendo marido y mujer. Aunque ya no hagan vida en común. Es decir, el vínculo matrimonial aún no se ha disuelto. Por supuesto, esto quiere decir que ambos no podrán casarse con otras personas hasta que se obtenga el divorcio mediante una sentencia del juez.

Para que te hagas una idea, en España es muy común que los matrimonios que tienen problemas decidan separarse, sin embargo, tardan más en presenciar el divorcio. Podríamos definirlo como “fases”. Primero se enfrentan a la fase de la separación y si el matrimonio ya no tiene arreglo, se procede al divorcio.

Entonces, de acuerdo con la legislación española, el divorcio es el proceso legal que extingue el vínculo matrimonial y, por ende, disuelve la figura de marido y mujer. Si estás separado de tu mujer o de tu hombre, conoces a otra persona y quieres casarte, vas a tener que pedirle el divorcio a esa persona y correr con todos los trámites, una simple separación judicial no es suficiente, dado que quieres casarte con otra persona.

En cualquiera de los 2 casos, tanto de separación como de divorcio, hay una consecuencia importante si muere sin testar alguno de los cónyuges. El otro no hereda automáticamente los bienes del otro. Para que ello pueda ocurrir tiene que haber un testamento. Esto es así, porque en el momento del fallecimiento, se entiende que ambas personas ya no están juntas, por lo que no pueden acceder a los bienes del otro si no hay papeles de por medio (como su última voluntad). Por eso siempre se recomienda tener la mente fría y hacer un testamento.

Consecuencias entre la separación y el divorcio

En la separación

  • De manera legal uno de los miembros de la pareja está en facultad legal de realizar donaciones a nombre del otro cónyuge.
  • A pesar de persistir de manera legal con la figura de cónyuge, estos no heredan. La única posibilidad es que se disponga de un testamento.
  • No es posible contraer matrimonios con terceros.

En el divorcio

  • El cónyuge pierde los derechos a heredar cualquier patrimonio., a menos que se disponga lo contrario en un testamento.
  • Genera un proceso legal más amplio pues esto comprende en primer lugar contar con la aceptación y consentimiento de ambas partes. Para de esta forma proporcionar fluidez sobre el proceso.
  • En caso de regresar con tu pareja debes volver a casarte de manera legal, para retornar la figura de marido y mujer.
  • Ninguno de los cónyuges es solidario de las deudas contraídas por el otro.

Las consecuencias están bien diferenciadas

En primer lugar, en la separación a efectos legales es importante destacar, que ni heredan los bienes de la pareja en caso de fallecimiento, ni existe la posibilidad de contraer matrimonio con otra persona, puesto que todavía sigues casado.

En el caso del divorcio, también se pierden todos los derechos de patrimonios que se pudieran heredar. Es un proceso legal mucho más largo y a veces complicado, sobre todo cuando alguna de las partes no quiere romper con el matrimonio y se niega a firmar. Suele ser un proceso muy delicado para ambas partes, sobre todo cuando una de las partes no ha superado la relación o hay hijos de por medio.

Diferencia entre separación y divorcio, plato con corazón roto

Otra de las grandes diferencias entre la separación judicial y el divorcio, está en que si te separas de manera judicial, sigues igualmente casado / casada con esa persona, puesto que sigue siendo tu marido o mujer. Pero si te divorcias y quieres retomar el matrimonio, tendrás que volver a casarte con esa persona para recuperar todos los efectos legales. Esto pasa en más ocasiones de las que crees. La vida es muy larga y uno nunca sabe lo que puede ocurrir.

En ambos casos, debes tener en cuenta

Si la pareja posee hijos, deben llegar a acuerdos ante un juez para la custodia y visita. Si se llega a presentar el caso que los involucrados no puedan llegar a un consenso o acuerdo sobre estos puntos. Es muy importante que tengas en cuenta la decisión de los niños. Para ellos, sobre todo si son pequeños, será un proceso difícil, porque quieren tener a su padre y a su madre juntos como es normal.

Pero lo que está claro, es que no pueden estar con los dos al mismo tiempo. El juez, teniendo en cuenta la situación de los padres y la opinión de los niños, decidirá donde podrán estar mejor. Normalmente, la mujer es quien tiene la custodia y las visitas el padre, pero a medida que pasan los años esto está cambiando. No nos cabe la menor duda de que tarde o temprano se igualarán las condiciones.

Para ambos casos te sugerimos contar con ayuda psicológica y legal. De esta manera será posible realizar el proceso de ruptura del vínculo con la pareja de la forma más fácil y menos destructiva posible. Esto último se hace más urgente cuando se tienen hijos.

Siempre nos creemos fuertes y que podemos con todo lo que se nos ponga por delante. Pero una ruptura del matrimonio, un divorcio, no es fácil de superar. Tendrás que aprender a convivir sin esa persona que en teoría iba a estar a tu lado siempre. Hay muchas personas que no logran superarlo, por miedo a quedarse solos para siempre.

Es muy importante que pases página cuanto antes. La ayuda psicológica y legal, puede ayudarte a dar cada uno de los pasos con éxito, porque al fin y al cabo, si se ha llegado al divorcio es porque la situación en casa estaba siendo mala para ambas partes. La buena parte del divorcio, es que te dará la posibilidad de poder conocer al verdadero amor de tu vida, con el que casarte y formar la vida que te mereces, siendo feliz cada uno de tus días. Así que ánimo, porque tras algo malo siempre viene algo bueno.

Si te han quedado dudas sobre las diferencias entre divorcio y separación judicial y de hecho, puedes preguntarnos. Estaremos encantados de ayudarte. Esperamos que tengas claro estos términos y si conoces a alguien en esta situación, no dudes en pasarle el artículo por si le fuera de ayuda.

 

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